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Venezuela enciende alertas en México, Cuba, Groenlandia, Brasil, Colombia

  • Foto del escritor: Pablo Nagano
    Pablo Nagano
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

La detención de Nicolás Maduro forma parte de la estrategia de política exterior de Estados Unidos, es la materialización de la doctrina America First en su versión más coercitiva. Sus consecuencias más profundas son la fractura definitiva de la unidad latinoamericana y la normalización de la intervención militar unilateral como herramienta de política exterior estadounidense en la región.

 

Para gobiernos como el de México, Brasil o Colombia, esto representa una alerta máxima: la soberanía y el principio de autodeterminación que defienden han sido ignorados por la potencia hemisférica, quebrantando con ello el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas.

 

El desafío inmediato será gestionar la crisis venezolana sin legitimar el método utilizado, mientras se preparan para un contexto regional donde la fuerza y no el diálogo, parece ser la nueva moneda de cambio.

 

La acción de EUA coloca al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en una compleja encrucijada doméstica, tensionando los principios históricos de su política exterior con las presiones internas y la relación bilateral.

 

El gobierno mexicano ha respondido con una condena enérgica y un llamado urgente a la ONU, fundamentando su postura en una "violación del artículo 2 de la Carta de la ONU" y advirtiendo que estas acciones "ponen en grave riesgo la estabilidad regional".

 

Esta reacción es coherente con la doctrina Estrada y el principio de no intervención, pilares de la política exterior mexicana; sin embargo, esta firmeza diplomática choca con la realidad de la profunda interdependencia con EUA en comercio, seguridad y migración.

 

 

 En riesgo, el nearshoring y la renegociación del T-MEC

 

Por otra parte, el nearshoring (relocalización de cadenas de suministro cerca de EUA) puede dejar de ser una gran oportunidad para México. El clima de incertidumbre geopolítica y la intervención en Venezuela aceleran una tendencia preocupante: la ventana del nearshoring se está cerrando, lo cual traerá congelamiento de inversiones, ya que éstas son muy susceptibles a esa inestabilidad, por lo que se pueden congelar o posponer, especialmente en sectores que requieren certidumbre a largo plazo (como autopartes, electrónica y manufactura avanzada).

 

La intervención en Venezuela podría politizar aún más la renegociación del T-MEC, incluyendo posibles aranceles selectivos o cambios abruptos en reglas de origen, frenando el impulso de la relocalización, lo que podría generar que algunas empresas opten por diversificar riesgos, trasladando proyectos a otros países (como Vietnam, India o países de la Alianza del Pacífico) o priorizando el mercado interno mexicano y terceros mercados.

 

La CEPAL sugiere que, aunque se cierra la ventana del fenómeno tradicional, se abran oportunidades en industrias 4.0 (software, IA, agricultura de precisión) y se fortalezcan cadenas regionales con América Latina y el Caribe, el “Plan México” que prioriza el mercado interno, podría ser una respuesta para contrarrestar los vaivenes geopolíticos.

 

Fuentes consultadas: BBC Mundo (análisis de la “Doctrina Donroe”); Migration Policy Institute (documento sobre relaciones bilaterales EE.UU.-México 2025); CEPAL (ventana del nearshoring cerrada); S&P Global Market Intelligence (incertidumbre por T-MEC).

 
 
 

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