Implicaciones del descarrilamiento del Tren Interoceánico.
- Pablo Nagano
- hace 1 día
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El accidente del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 14 muertos y alrededor de 100 lesionados, constituyó una tragedia muy significativa a fin de año 2025.
Indudable la necesidad del proyecto del tren, sus beneficios y el progreso que representa para el históricamente excluido sur sureste y para todo el país, aunque ahora se remarca el proceso constructivo y de contrataciones que le ha sido inherente.
Algunas víctimas han hecho uso de su derecho de demandar al gobierno por presuntas irregularidades en la construcción y operación del tren, y la oposición ha recurrido a la Auditoría Superior de la Federación, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y la Fiscalía General de la República.
Con la Marina como operadora del tren, se conjugan las circunstancias para abrir la información y demostrar al pueblo mexicano que todo está en orden y que, en efecto, se trató de un accidente, con causas técnicas fáciles de identificar, como la presunta alta velocidad con la que era conducida la unidad; si hay factores como deficiencias en el trazo, omisiones en alguna parte de la construcción o el uso de materiales de cuestionable calidad, que se exponga y se actúe con rigor.
Es apetecible para los anti 4T que las discusiones por este accidente se alarguen; lo icónico de la obra les permite extenderse a otras, como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y los atrasos en los trabajos de conexión ferroviaria que permitirán elevar la preferencia de los usuarios por esa terminal aérea.
Toca esperar prudentemente el informe del dictamen técnico sobre el descarrilamiento con sus consecuencias diversas.
Es plausible la rápida respuesta gubernamental con una primera indemnización para afectados y familiares de víctimas (gastos urgentes y funerarios), que continuará a través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (dependiente de SEGOB) para completar la reparación integral del daño, donde entrará también en escena la compañía aseguradora.
Es imperativo que la investigación se cierre con absoluta transparencia.
Se trata de garantizar la seguridad de miles de pasajeros y, por otro lado, de mantener en pie la narrativa sobre la opción estratégica que representa el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (que además de trenes también considera puertos, infraestructura e innovaciones logísticas) para la movilización de mercancías, considerando incluso la situación actual del Canal de Panamá.



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