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La cabeza de “El Mencho”: zona gris de México con la potencia mundial de Trump

  • 1 mar
  • 3 min de lectura

La Presidenta Sheinbaum, con el brazo ejecutor del Ejército Mexicano, ha pagado el precio de un mal menor —suspender, en los hechos, la política de Abrazos, no Balazos— evitando un mal mayor: que Trump presumiera una victoria de poder a costa de México.


Parece que dar un golpe en México —después de la captura del expresidente venezolano Maduro— era prioridad de corto plazo.


La secuencia de información, presión diplomática probélica y presencia de efectivos de seguridad nacional élite estadounidenses, fue acumulándose hasta lograr que el Gobierno mexicano cediera información vital y secreta que llevase —a favor de la intervención de las propias agencias estadounidenses— a la confirmación del paradero y la captura de “El Mencho” Oseguera.


El exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) fue un personaje mexicano de valía mundial en el mercado de la violencia y el fentanilo transnacional: su cabeza (su captura con vida y extradición en el acto) era prioridad en el tablero de espectáculos de Trump.


Trump tuvo que cambiar el guion de su discurso sobre el Estado de la Unión el pasado martes, frente a los ojos de su país y de todo el mundo. Debió frustrarse en privado.


No pudo presumir que Estados Unidos, otra vez, decidía quién es presa de su poder al grado de que tuvo que evitar decir el nombre afamado del narcotraficante mexicano; debió emplear el plural, ya que se interpuso el Ejército Mexicano ante el mundo, dando un golpe de sorpresa estratégica soberana: no fue Estados Unidos quien capturó o concluyó el fin de “El Mencho”.


La apuesta de la Presidenta Sheinbaum por el mal menor implicó hacer a un lado al Secretario Omar García del comando central de la operación, y en su ejecución por el Gral. Trevilla, dada la papa caliente de la información vital de entre agencias binacionales sobre “El Mencho”, depositada en absoluta secrecía en sus manos.


El desenlace para las y los efectivos del Ejército que participaron en la misión fue costoso, trágico, lamentable y, a su vez, un golpe ansiado de abrupta eficacia para retomar su papel para la guerra, recuperar su prestigio como institución y su capacidad de acción en escenarios límite, ante la confianza de la presidenta Sheinbaum.


Ahora el país ha entrado a otra zona gris del problema de la afirmación estatal del monopolio de la violencia: la disputa/renovación de los liderazgos del CJNG y entre cárteles rivales por la hegemonía territorial; el desgajamiento de las transfusiones de economía ilegal gubernamental que logró el empoderamiento del CJNG en gobiernos, empresas y liderazgos estatales y locales; la sed y episodios de narco venganza ante las fuerzas militares. Mientras ensaya una especie de guerra defensiva interna el gobierno mexicano evidencia que el Estado no solo tiene fortalezas, pero ha de seguir demostrando que puede garantizar capacidad de rehabilitación de su eficacia de fuerza y de control territorial genuina.



El cómo se evitó que el gobierno de Trump lograra el trofeo de “El Mencho”, demuestra la crudeza y proyección nacional del operativo mexicano con decenas de incidencias en bloqueos, incendios, propaganda digital y asesinatos esparcidos, lo que elevó el costo de prestigio a México y al gobierno de la Dra. Sheinbaum.


Pero ella y el Ejército Mexicano han logrado comprar tiempo político vital para las futuras negociaciones complejas con Trump y su gabinete, y han dado oxígeno a la autonomía para tomar decisiones soberanas: La Dra. Sheinbaum representa un gobierno débil, corrupto e incapaz de luchar contra las organizaciones narcocriminales”, cantaba siempre el presidente Trump.


Ahora el gobierno de Trump o persistirá con reglas unilaterales para intervenir en México, o cooperará con objetivos comunes de protección, seguridad e inteligencia binacional y hemisférica compartida y auténtica, sobre todo ante la crisis económica recesiva que se asoma en EUA, la crisis de inversiones/nearshoring derivada de la resolución de la Suprema Corte contra los aranceles unilaterales de Trump y el ovillo de intereses de violencia narcoterrorista, el Mundial 2026, el T-MEC, la guerra con Irán y las pretensiones de hegemonía global sin par de Trump/EUA frente a China.



 
 
 

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