El valor de la lealtad política a la Presidenta Sheinbaum
- 14 mar
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La lealtad política a la Presidenta Sheinbaum es el centro del capital y el futuro político que estaba de por medio en los partidos aliados a MORENA.
A su vez, la no aprobación de la reforma constitucional en materia electoral recientemente discutida en el Congreso de la Unión, lejos de representar una derrota para la presidenta Claudia Sheinbaum significa todo lo contrario.
Le ha permitido en un solo intento exhibir las traiciones internas en la coalición parlamentaria gobernante y al mismo tiempo, tener el control para decidir prescindir de los dos partidos minoritarios que han lucrado sus alianzas sexenio tras sexenio y con MORENA, según sus prioridades ahora con el “Plan B” .
Voces del PT llegaron incluso a calificar la reforma como un camino hacia un Partido de Estado.
Las tensiones, las simulaciones, la farsa en los cabildeos se transformaron en traiciones: con el desenlace de las votaciones, el PVEM y PT se quedan sin argumentos para exigir que se les respeten las candidaturas y posiciones que exigían, como en las entidades en donde tienen aspiraciones, por ejemplo, en San Luis Potosí, Quintana Roo y Zacatecas. La Dra. Sheinbaum optó porque la reforma quedase escrita como un testimonio de su integridad política y de la lealtad a la 4T, que aceptar una versión mutilada.
Este testimonio se ha convertido ya en su principal bandera para las elecciones de 2027, proceso para el que MORENA optará por nuevos aliados en los que pueda confiar dentro de los partidos que tendrán nuevo registro oficial y a la vez, suprimir o condicionar al máximo cualquier alianza con el PVEM y el PT.
El argumento será simple: necesitamos una mayoría propia en el Congreso para cumplirle al pueblo, sin las trabas de aliados que priorizan sus intereses.
Esta postura también marca una distinción de estilo con el sexenio del ex Presidente AMLO, donde la prioridad fue mantener la cohesión total del bloque.
Al no intervenir para salvar la reforma en el Congreso, la Dra. Sheinbaum proyectó una imagen de coherencia y autoridad que resuena con un electorado cansado de los acuerdos en lo oscurito.
Al caer la reforma, la Presidenta Sheinbaum se queda con la bandera de ser fiel a la voluntad del pueblo.
Ahora sus aliados hostiles experimentarán el estado de pánico político con una Presidencia que no tendrá consideraciones ni condescendencias, a pagar pues el costo político de la deslealtad a MORENA, al ex Presidente AMLO y a la Presidenta Claudia.



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